Situación actual de la enseñanza del español en China

La enseñanza reglada y no reglada del idioma español en la República Popular China (RPCh) es relativamente reciente y escasa, aunque con el paso del tiempo y con la apertura del país, su desarrollo económico y su potencial comercial internacional, esta tendencia está cambiando. A pesar de eso, el número de estudiantes chinos que se interesan por el español sigue siendo casi testimonial para tratarse del país más poblado del mundo. El Centro Virtual Cervantes del Instituto Cervantes recoge en su Anuario 2000 en el artículo titulado La enseñanza del español en la República Popular China escrito por Taciana Fisac (2000, §2) la siguiente información al respecto (y que se puede leer completa en el siguiente enlace):

“En la actualidad el número de estudiantes matriculados en cursos regulares de lengua española se eleva aproximadamente a setecientos por año en el total de los centros. En su conjunto, el número de profesores que trabaja en departamentos de español está alrededor de los doscientos, agrupando tanto a los catedráticos y profesores titulares, como a jóvenes ayudantes todavía en proceso de formación, muchos de los cuales se encuentran en el extranjero para completar su especialización. De acuerdo con los datos proporcionados por el Ministerio de Educación de China, en 1998 eran 101 los profesores chinos dedicados a la docencia de español y 13 los profesores extranjeros en centros universitarios. En cualquier caso (…) no superan en mucho el centenar los profesores que de modo estable se encargan de la formación en estudios hispánicos”.

Según el Instituto Cervantes (El español: una lengua viva. Informe 2016) hay al menos 21 millones de personas que estudian español en el mundo, de los cuales solo 31.154 son chinos, de esos 8.874 eran alumnos de primaria, secundaria o formación profesional; 22.280 eran universitarios y otros 2.874 eran aprendientes del propio Instituto Cervantes de Pekín (el único que imparte español en China), sin especificar otro tipo de estudiantes privados o por cuenta propia. Eso significa que en un país con una población de 1.376 millones de personas, solo el 0,00223 por ciento de los chinos están interesados por el idioma español, frente a los 7.820.000 estadounidenses que aprenden nuestra lengua de un total de 321 millones de habitantes, es decir, un 2,43 por ciento. Estas cifras demuestran que todavía queda mucho por hacer en China con respecto a la enseñanza del español. Es por esto que al español se la considera como una lengua xiǎoyǔzhǒng (小语种, lengua minoritaria), frente al inglés que es dàyǔzhǒng (大语种, lengua mayoritaria), lo que no hace referencia la tamaño humano sino a la predominancia de las mismas (cfr. Wei Huang, 2014).

No obstante, se puede afirmar que el español “está de moda” en el gigante asiático, puesto que el número de estudiantes crece a un ritmo constante y rápido año tras año. De acuerdo a las cifras publicadas por la Consejería de Educación de la Embajada de España en Pekín concernientes al año 2012, en el Instituto Cervantes de la capital china cuentan con unos 5.000 estudiantes de español (además de 30 profesores colaboradores y 11 de plantilla), 52 universidades chinas ofrecen la licenciatura en Filología Hispánica, 23 universidades tienen la diplomatura en español y otras 21 la ofrecen con lengua optativa. Por su parte, un total de 32 centros de primaria, secundaria o formación profesional ofrecen español entre sus asignaturas curriculares. La mayoría de los profesores que imparten la materia son de nacionalidad china, aunque también cuentan con nativos hispanohablantes (bien de origen español, bien latinoamericanos). El centro más especializado y con mayor tradición en la enseñanza del español en toda China es la Universidad de Estudios Extranjeros de Beijing (北京外国语大学), la cual comenzó en 1952 a impartir clases de español con motivo de un congreso internacional en Pekín al que asistieron delegados de diversos países latinoamericanos, primer organismo en hacerlo de forma oficial en toda China. También hay academias privadas de inglés que se afanan por hacerse con un pedazo de este mercado en crecimiento y han comenzado a impartir español, sin embargo, hasta la fecha no hay cifras concluyentes al respecto.

Resulta especialmente extraña la poca presencia del Instituto Cervantes en un país como China, pues cuenta con solo dos sedes: una en Pekín –que sí imparte clases de español- y otra en Shanghái –que únicamente funciona como biblioteca y no imparte clases de español-. Es precisamente en esta ciudad, con más de 23 millones de habitantes, donde existe un potencial enorme con una estimación de, al menos, diez mil posibles estudiantes de español. Lo mismo ocurre con las ciudades de Chongqing (32 millones), Tianjin (16 millones), Chengdu (15 millones), Cantón (15 millones), Shenzhen (14 millones), Wuhan (11 millones) o Xi’an (9 millones).

(Extracto extraído del Trabajo de Fin de Máster de José Vicente Castelló Martínez (julio, 2017) titulado Aprender español teniendo el chino como L1: análisis de dificultades y necesidades del máster de Profesor de Español como Lengua Extranjera de la UNIBA – Centro Universitario de la Universidad de Barcelona con la tutora Encarna Atienza)

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